Mujeres enrevesadas

Quede claro que mi intención no es convertirme en adalid del feminismo. Tampoco ardo en deseos de hacer, de esta humilde ´ventana’, un rosario de ‘no me comen’, ‘no me duermen’… ‘no me hace ni puto caso’… Líbreme el altísimo de caer en semejante tentación! Pero convengamos que las mujeres de mi ‘quinta’ lo tenemos, como poco, enrevesado. Somos la primera generación plenamente integrada en el mercado laboral. Mujeres que, además de trabajar fuera del hogar -recalco ‘fuera’ porque antes lo hacían ‘dentro’ y mucho- no renunciamos a criar nosotras mismas a nuestros hijos. Mujeres que, además de cerrar contratos y negociar con clientes, cocinamos, limpiamos, educamos, inventamos cuentos… Y no dormimos. Mujeres que nos esforzamos por recuperar la línea en un tiempo récord tras el embarazo, por cuidarnos y por echar por tierra de una vez por todas estupideces como la de que, a partir de las 40, nos volvemos invisibles.

Y, todo ello, mientras soportamos el incesante bombardeo mediático de modelos femeninas irreales de medidas perfectas, pechos desafiantes a la gravedad y sonrisas blanqueadas. Modelos irreales que nos venden como espejo en el que mirarnos cuando nosotras, como mucho, aspiramos a llegar a la hora de la cena con la suficiente energía para preparar un menú que, además de apetitoso, sea sano, nutritivo y complementario con el almuerzo escolar. Modelos irreales que, mientras nosotras nos partimos el pecho cada día en el trabajo y en casa, nos ‘enseñan’ cómo, a pesar de tener ‘una manita’ de niños, ellas sí que sacan tiempo para ir al gimnasio, a la ‘pelu’ y al ‘spa’ mientras su ‘personal shopper’ les nutre el fondo de armario de las prendas ‘must’ de la temporada y un equipo de internas enseña a sus hijos a hablar con acento filipino.  Y, mientras, nosotras, las mujeres de carne y hueso, nos empeñamos en ahogarnos en un vaso de agua con lo estupendamente que podríamos vivir si siguiéramos sus consejos. Lo dicho, lo tenemos, cuanto menos, enrevesado.

Pd: vosotros tampoco lo tenéis nada fácil. Pero eso da para otro post 😉

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2 comentarios en “Mujeres enrevesadas

  1. Nosotros, los hombres de carne y hueso, pasamos por lo mismo, ojo. Los abdominales del tio de True Blood, y el corte de pelo maqueado de Sergio Ramos, no son compatibles tampoco con 10 horas en la oficina y otras 3-4 comiendo, cenando, etc. con clientes. Sólo digo… 🙂

    • completamente de acuerdo, mr duro!! tengo que dedicaros un post ya!! lo que ocurre es que a vosotros se os ve “más interesantes a partir de los 40”, “las canas os hacen más atractivos” y los embarazos no os transforman el cuerpo. 🙂

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